seo que una vez satisfecho tornan a esas mujeres tan vacías y corrientes como las anteriores. Maldita, maldita vida, que con su monótona cotidianeidad despoja a los hombres de sus más dulces recuerdos, los primeros. ¿Puede acaso alguien explicar precisamente que sintió la primera vez que el dulce vino entró en su virgen boca? Respondo por esas millones de personas sin voz, no, solo les queda ahora una vaga idea de lo que ese delicioso néctar fue alguna vez, el vino que hoy toman no es más que una corrompida y putrefacta copia de aquella sublime y primera sensación. El mundo de las sombras, el mundo imperfecto, no es más que el mundo de las repeticiones. Y no existen originales ni copias, solo existen primeros y miles de vagos intentos por recuperar esos primeros.Cuan equivocado estaba ese viejo filósofo griego; el Letheo, el verdadero y palpable río del olvido, no es algo mítico, no es una creación de los dioses, ese río, es la vida misma.
Excelente Fran, gran trabajo =)
ResponderEliminarMe encantó