miércoles, 2 de diciembre de 2009
noche y juntos ver amanecer”
Cansado de tocar el timbre me volteo. Pateo un papel que rodaba por ahí y me siento en un cantero. Por quinta vez se ha olvidado de mí, probablemente esté borracha en alguna calle de la ciudad. En los últimos días esta situación se me ha hecho más recurrente, ella ebria y fuera de su casa, yo frente a su puerta fumando borracho. Ya no me queda más que añorar y lamentarme por los hermosos días que vivimos. Y sin embargo algo me continúa llevando a la puerta de su casa, noche a noche algún colectivo me acerca a ella para alejarme media hora después. He llegado a sospechar que en realidad si está en su casa y que me evita, pero he descartado esa idea por considerarla totalmente absurda, descabellada diría ella. Articulo una triste sonrisa y me recuerdo que no debo pensar en lo que ella diría o haría. Apago mi mp3 cansado de reproducir sus canciones, aún no me decido a borrarlas. Como si mi situación no fuera lo suficientemente trillada un niño camina mientras toca un acordeón, me pide unas monedas que le doy luego de revisar mis bolsillos. Para colmo la melodía que toca intenta evocar de alguna manera un tango de arrabal. Me río de ese estúpido cliché que acabo de experimentar. El frío de invierno comienza a hacer mella en mí y me planteo seriamente abandonar la puerta de su casa, sacando esperanzas de algún resquicio me decido a quedarme unos minutos más. Pienso que probablemente llegue en cualquier instante, balbuceando una inentendible disculpa y besándome como pidiendo perdón. Se que me miento, en un intento de convencerme que aún le importo, no me molesta saberlo. El niño del acordeón, que aún no ha llegado a la esquina, me mira y mece su cabeza como si quisiera decirme que lo que estoy haciendo está mal. Ahuyento estos pensamientos por considerarlos descabellados, “absurdos” me corrijo. Al mirar el reloj descubro que ya son casi las cuatro, miro mi caja de cigarrillos y caigo en cuenta de que solo quedan dos. Ha llegado el momento de mi partida, antes de cruzar la puerta me volteo por ultima vez y pronuncio un triste “Hasta nunca Verónica”.
Verónica mira su reloj, las cuatro de la mañana. Por última vez contempla la puerta de Franco y gira sobre sus pasos. Mientras pronuncia un dramático adiós piensa en lo absurdo de acudir todas las noches a su puerta, “descabellado” se corrige.
Bailarina
domingo, 29 de noviembre de 2009
El Fin de lo Infinito
Hay otras que lo hacen porque así lo deben
Por todas aquellas cosas que no existen más
El fin de lo infinito
Existe un mundo compuesto por fragmentos, en ese mundo la totalidad es despreciada como el peor de los males, es más, aún uniendo todos los fragmentos de ese mundo no lograríamos armar siquiera una simple unidad heterogénea, sumamente diversa. Allí todo es una línea infinita, la simple idea de un círculo o un triángulo (aunque su bosquejo sea imperfecto) estremece al más valiente de sus habitantes. Los conceptos de vida y muerte no existen en este mundo, la vida es finita y la muerte es el fin. En el mundo de los infinitos fragmentos los conceptos de finitud y de fin no son permitidos, simplemente no pueden existir.
Existe algo sin embargo que lastima en lo más profundo de su ser (lo que en este mundo finito podríamos llamar alma) a los habitantes: Su mundo de infinitos y heterogéneos fragmentos se halla en una profunda relación de dependencia con el mundo de lo finito. Esta necesidad primordial asquea al mundo infinito, la mera idea de tratar con aquellos seres y sus ideas infinitas los repulsa. Es por eso que los encargados de tratar con lo finito no son habitantes comunes y corrientes, sino habitantes especialmente entrenados para no enloquecer ante la presencia de elementos cuasi-finitos, porque eso sí, el mundo de lo finito debe encargarse de que ninguna unidad completa sea vislumbrada por un trabajador especializado del mundo infinito. La tarea de los comerciantes del mundo de las unidades es encargarse de quitar todo vestigio de totalidad en los productos que entregarán. Así, los trabajadores de lo heterogéneo pueden soportar su despreciable tarea, convirtiendo las espantosas semi-totalidades (fragmentos con nauseabundas relaciones) en pedazos sin vínculo alguno.
Es a ese mundo donde, luego de los respectivos y protocolares procesamientos, van los recuerdos amorosos. Todos aquellos recuerdos que desean ser suprimidos son vendidos a sus antagónicos vecinos, quienes los reciben con júbilo, siempre y cuando hayan sido correctamente procesados. Los hombres poseen recuerdos bien demarcados que los atormentan, los infinitos toman esos recuerdos, los fragmentan y se alimentan.
Hace unos días, cuenta un noticiero eterno, un desquiciado sacudió la calma del tranquilo mundo infinito. El demente, ubicado en alguna parte de una fragmentada plaza, anunció con horribles gritos que el mundo de lo infinito se acercaba a su fin. Dibujando algo semejante a aquello que llaman círculo explicó que la excesiva acumulación de fragmentos finalmente (de nuevo esa terrible palabra) había derivado en la conformación inminente de una totalidad. Fuentes estatales informaron que aquel habitante era un ex-trabajador de la planta de procesos de recuerdos que había enloquecido, víctima de la constante exposición a las semi-unidades. El revoltoso fue confinado al espacio, aquella basta e infinita prisión. Sus horribles palabras fueron borradas y sus predicciones sepultadas. Sin embargo, algo que no puede ser descrito en lo finito de una palabra inquietaba a los infinitos.
Ahora mismo, imagino, mis recuerdos deben estar siendo procesados por los trabajadores de ambos mundos. Siendo separados, descuartizados para acabar con el dolor de tu partida. Y algo, algo que ciertamente no se nombra con la palabra azar rigió los eventos futuros. Mis recuerdos fragmentados llegaron a destino, pero los infinitos no contaban con algo, yo había amado en demasía y con mucha frecuencia. Cientos de fragmentos amorosos míos alimentaban su mundo, y finalmente ese último recuerdo, el recuerdo de tu cuerpo desnudo en mi cama fue el nexo, el fragmento que completó la unidad, mi recuerdo preciso de tu pecho, de tu dulce y provocadora cadera, de tu lunar perfectamente redondo fue el fragmento que generó en aquel mundo la finitud y con ella el fin retrasado durante siglos.
Cuentan que el último infinito viaja en el vasto espacio, describiendo un círculo imperfecto, acercándose cada vez más a la perfección circular. El día que su órbita coincida con la perfección circular de tu lunar, el día que esa perfección sea alcanzada morirá el último de los infinitos.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Letheo
seo que una vez satisfecho tornan a esas mujeres tan vacías y corrientes como las anteriores. Maldita, maldita vida, que con su monótona cotidianeidad despoja a los hombres de sus más dulces recuerdos, los primeros. ¿Puede acaso alguien explicar precisamente que sintió la primera vez que el dulce vino entró en su virgen boca? Respondo por esas millones de personas sin voz, no, solo les queda ahora una vaga idea de lo que ese delicioso néctar fue alguna vez, el vino que hoy toman no es más que una corrompida y putrefacta copia de aquella sublime y primera sensación. El mundo de las sombras, el mundo imperfecto, no es más que el mundo de las repeticiones. Y no existen originales ni copias, solo existen primeros y miles de vagos intentos por recuperar esos primeros.Cuan equivocado estaba ese viejo filósofo griego; el Letheo, el verdadero y palpable río del olvido, no es algo mítico, no es una creación de los dioses, ese río, es la vida misma.
viernes, 21 de agosto de 2009
Estimado Rolando Graña
Por suerte (y dios por medio), la gendarmería estaba presente logrando evitar un muy probable incidente de la mano de estos bagayeros-coyas. Los sublimes gendarmes se encargaron de despojar a estos seres de su mal habida mercadería. Las manos de los puros tocaban con suma igualdad los cuerpos infestados de los bagayeros
Por gracia divina (y mediante las hábiles maniobras de las fuerzas del orden) el normal transcurso de las cosas retomó su camino. Los bagayeros, más pobres que cuando se embarcaron en esta ardua empresa, miran el suelo compugnido mientras las esposas de la opresión les lastiman sus muñecas, los gendarmes se relamen pensando que finalmente les ha tocado un cargamento con la zapatilla que el nene hace tanto tiempo venía pidiendo y usted, Rolando Graña, devuelta en su confortable hogar en la metrópoli. Ahora bien... ¿Sabe? Me quedó una pequeña duda, cuando por comodidad ( y no obviamente por una necesidad económica) se mimetiza con los hombres comunes y corrientes (mediocres) y compra un pantalón deportivo adidas trucho en el local de la vuelta de su casa... En ese preciso momento... ¿No se acuerda de los bagayeros y se siente un poco HIJO DE RE MIL PUTA?
domingo, 16 de agosto de 2009
Círculo
Esa lluvia que desataba su furia había rondado durante todo el día, acechante, pero finalmente optó por esperar el momento justo en el cual lograría su cometido, sumirme en la mediocridad.
Para ponerme a tono con la situación que se me presentaba decidí servir una copa de vino y prender un cigarrillo (la copa de vino aún está intacta en el escritorio, el cigarrillo se consume eternamente)
Pensé en todo aquello que la noche me había regalado hasta el momento, charlas entre alcohol y tabaco, y finalmente la revelación inducida por las charlas y culminadas gracias al alcohol. No necesitaba de la lluvia para ser mediocre, todo lo que me rodeaba lo era. Las risas estruendosas y las palabras insinuantes, baratas parodias del amor. Y yo, justamente yo, era parte de todo aquello que detestaba. Quise reducir mis penas poniéndome en el lugar del Lobo y el hombre, ese lobo que desataba lo más salvaje de mi alma y ese hombre que reprimía mis impulsos más bajos. Pero al momento de plasmarlo en ese plano me dí cuenta que caía en el mismo error que había cometido ese desdichado lobo estepario. No podía justificar mi mediocridad amparándome en una insulsa teoría de impulsos y bipolaridades. Quizás fue por esa revelación que decidí que ya había sido suficiente por una noche y tomé fuerzas para escapar de ese vicioso círculo de risas y palabras baratas.
Y de fondo, como un martillo que golpea a un hombre con resaca, la mirada de ese hombre que vivió con la pesada carga de amar como un dios y sufrir como un hombre. Me acecha, me persigue, y yo, caminando por la calle ya no se que creer. Si soy un hombre que terminarán por quebrar o si soy un héroe que jamás lograrán doblegar.
La calle me interroga, la imagen de ese hombre-dios (único ser que ha logrado ser casi en su totalidad bipolar) me condena. Sabe que no soy un dios, que soy un hombre que muere con el día. Y como si no fuera suficiente se desata la lluvia, lluvia que me vuelve más hombre y menos héroe.
Quizás morir entre convicciones e ideales me conviertan en ese hombre-héroe-lobo que siempre quise ser, o quizás me conviertan en el ícono de hombrés más mediocres aún, que se sentarán cómodamente en sus lujosos y contradictorios sillones, repitiendo fervientemente mis palabras, mientras sus cigarrillos se consumen eternamente, condenándolos a la infinita mediocridad que tanto me aqueja.
viernes, 26 de junio de 2009
tribulaciones
día. espera melodramática, sonrisas efímeras.
espero te espero
me espero.
mundo bajo el yugo del beso perfecto, hombre poseído por la perfección.
te espero. duermo con la calma del mundo.
sábado, 11 de abril de 2009
Punto
Ahí, en ese punto que yo dejo de ser yo y tú dejas de ser tú. Ahí radica todo aquello que en verdad importa. ¿Y qué si tus labios se apartan? ¿Y qué si te diviertes cada vez que me dices una vez más que no? Es cuando el cansancio me acecha, cuando las dudas me carcomen que alcanzo a ver en ese punto, en ese pequeño y circunstancial punto todo aquello que no puedes deshacer con tu negación. Mi bufanda y la tuya, unos dedos que quieren pero no alcanzan a tocarse y de fondo, casi imperceptible, un olor a almendrás que invade todo, todo nuestro espacio. Los años y la distancia quedan atrás, tu miedo se torna opaco y vulgar frente a la consistencia del punto, nuestro punto. El silencio que nos rodea se sumerge en el instante que nos toca vivir, la noche que nos acecha no consigue su cometido. Tú aquí, yo acá. Y más allá, entre el estar y el ir, nuestro punto. Sacando fuerzas de algun recoveco que ignoro, logras sonreírme. Olvidando los besos que nunca tuve te devuelvo la sonrisa. Quizás nunca pruebe tus labios, quizás el destino nos guarde un futuro cargado de años y distancia. Pero bastará con que encuentre, entre viejos recuerdo, nuestro punto para que vuelva a sentir que yo dejo de ser yo y tú dejas de ser tú.
Quizás sea un instante inmortalizado o quizás sea el punto en el cual nuestra historia quede inmortalizada.
sábado, 21 de marzo de 2009
Partida
Detesto tu caprichosa tendencia a huir apenas percibes que tu mundo puede desmoronarse.
Siempre pensé que eras muy compleja, pero me dí cuenta que en realidad tu funcionamiento es muy simple. Caminas con un paso sencillo y hermoso cuando entras, sales con un paso presuroso y cobarde cuando huyes. Te aferras a la idea de tu mundo perfecto, no dejas que nada ni nadie se interponga en
tus proyectos. Quizás por eso decides marcharte cuando crees que ya ha sido suficiente, quizás por eso dejaste que mi café se enfriara en la esquina de nuestro bar. Engañas, engañas y sigues engañando, tengo algo que contarte querida: Ya no puedes engañarme. Ya no te será tan simple como antes, ya no bastará con que cierres los ojos y beses mis labios, ya no alcanzará con tu falsa parodia del amor. Amar es más que decirlo dos veces ¿Lo sabías acaso?Así que toma tus besos falsos, toma tus palabras gastadas y vete, vete. Parte a tierras lejanas, entierra mi nombre, ¿No ves que ya no me importa? No me llames cuando sientas que tu mundo necesita compania, no susurres mi nombre en la noche cuando crees que te resultará melancólico. Regresa, retorna a los miles de kilómetros que has recorrido tan solo para desarmarme.!VETE! te digo. ¿No ves que si te quedas volveré a amarte? ¿No entiendes que si no partes mi corazón no aguantara la ausencia de despedida?
miércoles, 18 de marzo de 2009

Únicas amantes fieles, allí me esperan, constantes.
Jamás he tenido que llamarlas, siempre llegan en hora.
Permisivas como ninguna, no reprochan mi falta de atención,
perdonan sin una sola queja mis ausencias y me acunan cuando más las necesito.
No me odian si al mirarlas pienso en otras,
no me abandonan si las engaño ante sus propios ojos.
Cuando mis ojos cansados y nublados por las lágrimas no alcanzan a dsitinguirlas,
ellas brillan aún más fuerte, me gusta pensar que solo para mi
sábado, 7 de marzo de 2009
Amar es...

Razones para no amar:
Amar es respirar a través del otro, cuando el otro se ha ido ya no hay modo de volver a respirar como antes.
Amar es ver lo bello en sus ojos, cuando el otro se nos hes quitado tambien todo lo bello de la vida.
Amar es reir en los lugares y las situaciones mas estúpidas, cuando el amor se ha ido solo nos queda llorar en los lugares más estúpidos.
Amar es gastar horas en pensar en el otro, cuando el amor se ha ido las horas se tornan inútiles y vacías.
Amar es encontrarla en cada pequeño placer, cuando se ha ido encontrarla en cada pequeño placer torna el placer pesadilla.
Amar es dar la vida por el otro, cuando el otro ha partido solo nos queda morir.
Amar es despertar y alabar el día, cuando el amor nos deja solo nos quedan noches eternas.
Amar es sentir que si el amor nos deja todo estará perdido, cuando el amor parte tenemos la certeza de que todo se ha perdido.
Así y todo aún no he podido dejar de amar, quizás por que no pienso en las consecuencias de su partida, quizás por que amo tanto su llegada que aún no he decidido no volver a recibirlo.
Amar es.
domingo, 11 de enero de 2009
Crimen Perfecto
edificado con tanto esfuerzo e ingenio. No era más que una foto de pequeño, pero lo aterrorizaba pensar que alguien pudiera revivir su memoria, de lo que no se percato fue que el mismo había caído ante esa foto. Se detuvo a pensar que de chico no parecía amenazador ni agresivo, tan solo parecía un niño feliz disfrutando de su chupetín. También vio su rostro feliz junto al de él,se sorprendió al descubrir que alguna vez había sonreido junto a él. Su interior se debatía entre una ancestral repulsión por su rostro y un sentimiento parecido a la ternura que le provocaba el verlo a él, justamente a él hecho un pegote de caramelo. Se sintió un tanto confundido, dudaba de haber hecho lo correcto al borrarlo del mapa. Lo recordaba como si hubiera sucedido el día anterior, él practicamente no se había resistido, solo contemplaba impavido la escena mientras sostenía esa sonrisa que tanto odiaba. Su figura se desvanecía lentamente mientras Pablo enterraba fuertemente el puñal del olvido, porque Pablo no era cualquier hombre, el no lo había liquidado con sangre y muerte, él simplemente había recurrido al crimen perfecto, el olvido, el borrado completo de los recuerdos. Había comenzado por dejar de mencionarlo en su casa, luego siguió por quitar el tema cada vez que surgía en una reunión. Poco a poco su nombre dejó de ser pronunciado, él se encargo del resto. Nunca había sido amante de las reuniones así que no le costó mucho a Pablo, si ellos dejaban de mencionarlo él moriría para siempre. Pablo había alcanzado aquel sueño de todo criminal honrado, el crimen perfecto. Pero en unos minutos, la perfección de su plan, amenazó con reducirse a cenizas por su propia culpa.
Tiró las cenizas por la ventana y prendió la tv, respiró aliviado, su plan seguía siendo perfecto y Juan seguía tan muerto como el quería.
