¿Cuánto de esto es amor, cuánto deseo? ¿Se pueden o no separar?

sábado, 13 de diciembre de 2008

Tu vida con Sol


Despido un suspiro más y esbozo una gran sonrisa, los tiempos de angustia y llanto reprimido han quedado atrás. Recuerdo cuando tenías esa manía de fumar y hablar noches enteras con Pablo, recuerdo también que a medidaque la noche se despejaba mi odio aumentaba. Fueron en esas noches de delirios y borracheras que comprendí que odiaba a Pablo más allá de lo inimaginable. Lo odiaba despierto y dormido, cada palabra que salía de sus despreciables labios me generaban una repulsión que a duras penas podía guardarme. Esa fue mi vida hasta aquel hermoso y fatídico (fatídico para Pablo) veintiocho de marzo. Como de costumbre volvías a tu casa y como de costumbre ibamos caminando con Pablo hasta la esquina de Cabildo y Juramento, luego de lo cual yo me separaba de ustedes, desde la esquina eterna de mi sufrimiento veía alejarte mientras reías de los chistes gastados y carentes de gracia de Pablo. Pero ese veintiocho de marzo algo cambió, quizás fue el azar o quizás tu alma impulsiva, lo cierto es que despediste a Pablo y le dijiste -Che, me tengo que ir para el lado de Ale, mañana nos vemos.Pude percibir (o creí percibir), que inyectaste un tono hiriente a tu saludo, no fue un simple saludo y por eso tuve la certeza de que finalmente había vencido a Pablo en su propio juego, Pablo, consciente de esto se dio vuelta sin alcanzar a ver mi mal intencionado saludo. Los momentos que precedieron a ese instante se desarrollaron tal como se esperaba, ella besó mis labios sin muchas vueltas y tomó mi mano, caminamos por caminar, buscando cualquier rincón para desatar una pasión que hasta entonces nos había sido negada, prohibida. Nunca supe a que hora volví a mi casa, lo único que recuerdo es el perfume de Sol que volaba hacía mi cada vez que ella dejaba juguetear libremente su pelo, el humo de su cigarrillo, un humo que jamás me había parecido tan maravilloso como hasta ese momento. Miro nuevamente a Sol y confirmo mis pensamientos, los tiempos de angustia y llanto han quedado atrás, incluso algún día y si el lo quiere todo pueda volver a ser como antes, Sol, Pablo y Yo, pero esta vez el del llanto reprimido será Pablo.

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